Emerita Resources ha ganado un nuevo apoyo económico para avanzar con su proyecto minero en Huelva, en el que centra actualmente toda su atención y planes de futuro. La minera recibirá una subvención de 108.877 euros por parte de la Junta de Andalucía y fondos europeos destinada a «impulsar la innovación metalúrgica» de esta iniciativa, que se desarrolla en la Faja Pirítica Ibérica y ha sido bautizada como Iberian Belt West (IBW).
La ayuda ha sido concedida a través de la Agencia Empresarial para la Transformación y el Desarrollo Económico (Trade) -integrada en el nuevo Gobierno andaluz dentro de la macro Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación que dirige Jorge Paradela- y supone el 35% del presupuesto subvencionable de este proyecto, que asciende a 311.077 euros. Se concede en el marco de la línea de investigación industrial y desarrollo experimental del Programa FEDER de Andalucía 2021-2027, cofinanciado en un 85% por la Unión Europea.
Eso sí, aclara la propia Emerita tras celebrar su concesión, recibirán la subvención en un pago único «tras la finalización y justificación de las actividades subvencionables, quedando sujeta al cumplimiento de las condiciones de la concesión». Habrá, por tanto, que demostrar primero.
Un proyecto de «importancia crítica»
No obstante, su concesión ya supone todo un logro para Emerita, que remarca ante el mercado que, al despertar este «interés y respaldo» de la Junta y Bruselas, IBW, que comprende los yacimientos polimetálicos Infanta, El Cura y La Romanera, se consolida «como un proyecto de importancia crítica a medida que avanza hacia la fase de ejecución».
La investigación subvencionada, denominada técnicamente IBW-3METAu, busca maximizar el valor de los concentrados metálicos del proyecto. Se desarrolla ya en las instalaciones de Emerita en la localidad onubense de Puebla de Guzmán, donde durante un total de 23 meses se trabajará con tres grandes objetivos en el horizonte. El primero es mejorar la calidad de los concentrados de cobre, zinc y plomo «que actualmente demandan las fundiciones europeas»; el segundo, recuperar antimonio de alta pureza a partir de estos concentrados.
Repasa cada semana la actualidad económica de Andalucía y sigue la agenda semanal de eventos.
Este es un punto especialmente interesante, dado que el antimonio es considerado una materia prima crítica por su escasez y rol clave en el desarrollo tecnológico: se usa para fabricar componentes microelectrónicos, detectores de infrarrojos y dispositivos semiconductores avanzados, y también funciona como endurecedor en aleaciones metálicas de alta resistencia, baterías y aplicaciones militares o aeroespaciales. Finalmente, Emerita aspira con esta investigación generar productos metálicos y productos intermedios de mayor valor más cerca de la mina.
Batalla legal pendiente
Los avances con respecto a IBW constituyen prácticamente la única alegría de Emerita en los últimos meses, que se han convertido en un desafío para la compañía, ahora inmersa en una batalla legal para defenderse de las acusaciones de engaño emitidas por la Comisión de Valores de Ontario (OSC), donde cotiza.La OSC tiene dudas fundadas de que Emerita infló mediante engaños y durante tres años ante el parqué las posibilidades reales del proyecto de litio Falcon, al que renunciaron en 2021 al no poder liquidarlo. En ese tiempo, apunta la OSC, además de beneficiarse del empuje en bolsa de esas noticicas positivas se desviaron los derechos del proyecto de litio a una nueva empresa que controlaban, Lithium Ionic. Contra esta última, y también contra varios exdirectivos ha presentado Emerita una demanda civil, con la intención de demostrar que su junta también fue engañada por ellos.
Se prevé que el programa aporte datos técnicos que orienten el diseño de procesos y las opciones de ingeniería futuros, además de contribuir a optimizar la recuperación de metales y el valor de los recursos en IBW. La minera canadiense, que tiene en Sevilla sus oficinas corporativas y a su equipo técnico, sostiene que al recuperar más los metales, reducir la necesidad de enviarlos fuera de la UE para su refinado y lanzarse a por el antimonio se alinean con los objetivos de la Ley Europea de Materias Primas Críticas. Así las cosas, rematan que el proyecto «respalda los principios de creación de una economía circular y una minería sostenible».
Justo en consonancia con lo que necesita Bruselas, agrega su presidente, Joaquín Merino. «Gracias a la innovación, los resultados positivos de esta labor de I+D ayudarán a reducir los riesgos en el camino hacia el procesamiento a escala industrial, al tiempo que se crea una cadena de valor que satisface la demanda de materias primas críticas señalada por la Unión Europea», asegura.
En busca de permisos
Mientras avanza en investigación, la compañía se mueve también para preparar el terreno y lograr los permisos definitivos. A este fin ficharon en junio a Agne Ahlenius como consejero independiente. El experto sueco acumula 35 años de experiencia internacional en desarrollos mineros, 25 de los cuales en España, donde es una figura reconocida. Es algo inevitable, tras su paso por Boliden como responsable de minas, cargo que dejó en 2001 para incorporarse como responsable de operaciones en Matsa.
Su carrera está trufada de grandes nombres (Minas de Estaño o la candiense Lundin Mining son ejemplos), pero ha dejado su puesto como responsable del Proyecto San Juan, una mina a cielo abierto de wolframio situada en Ourense propiedad de la sueca Eurobattery Minerals, para exprimir su experiencia como interlocutor con diferentes administraciones en beneficio de Emerita.
Su misión es clara. «Aporta una amplia experiencia en el trato con la administración española en todos sus niveles —nacional, regional y local—, así como un profundo conocimiento de los procedimientos administrativos relacionados con proyectos mineros, lo que reforzará nuestro equipo técnico y nuestro proceso de obtención de aprobaciones regulatorias», según Merino.


